
Odio los finales, y más si llegan todos juntos. Hay tantas cosas que últimamente han cambiado, que han terminado y se han quedado atrás que aún no me hago a la idea. Es horrible darse cuenta de que has perdido algo y ver no hay nada que puedas hacer por recuperarlo. Es horrible porque tú esperabas seguir teniendo algo que ver con todo aquello, eran tantas las cosas que aún te quedaban por descubrir! Y es que todavía no habías terminado de absorber la esencia de aquellas cosas, no habías acabado con ellas, pero parece que ellas decidieron que era la hora de acabar contigo. Y cuando algo queda a medias, cuando sientes esas sensación de insatisfacción, es verdaderamente desagradable. Deberíamos poder controlar el tiempo, impedir que siga avanzando y ponerlo en pause, alargar momentos y acortar otros, pasar rápidamente la película de nuestra vida y poder pulsar stop si simplemente necesitamos desconectar, alejarnos de este mundo raro y huir aunque eso sea de cobardes.
STOP.
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