sábado, 3 de julio de 2010

Cerrando puertas


Es increíble lo difícil que es romper los vínculos que te unen a una persona una vez los has creado.

Es increíble porque su fortaleza desafía cualquier atisbo de razón por grande que sea. Es sorprendente porque, a pesar de que el tiempo pone a todo el mundo en su lugar y con el paso de éste la vida puede dar mil y una vueltas, sigue ahí, inquebrantable, recordándote que hace tiempo todo era de otra manera y que quizá si te olvidases de aquello que pasó no estás sino dándole otra oportunidad al destino para alimentarse de recuerdos que no le pertenecen. Es enigmático porque a pesar de que todo carezca de sentido los vínculos que te unen a una persona siempre estarán ahí, y a cada paso intentando alejarte ellos pelean con su mejor arma:tocar la vena sensible, remover el pasado y saturarte de recuerdos.

Hoy, analizando todo lo que me une a ti, recordando todo el tiempo compartido contigo y toda la confianza depositada en tus manos, dándome cuenta de cómo hemos llegado hasta aquí y por qué no nos ha importado que esto tuviese precisamente este final, no consigo encontrar motivo alguno para seguir esforzándose en mantener a flote una amistad que se hundió hace tiempo. Pero nose cómo ni por qué, algo me dice que siga esforzándome, a pesar de carecer de sentido, porque quién sabe lo que tendrá el destino escrito para nosotros! y quizá nosotros no debamos decidir por él porque si no es ahora, en el futuro nos arrepentiremos.

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