Odio tener sentimientos. Maldigo al gracioso al que un día se le ocurrió que los seres humanos deberíamos pensar y sentir. Todo sería más fácil si no fuese así. Odio tener que sentir que me faltan amigos, que aquellos que creía para siempre se han ido sin sentir una pizca de remordimiento, ver que aquellos a los que me encantaría tener son inaccesibles para mí y que el resto no me aportan nada. Odio sentir pena por los que lo pasan mal. Simplemente no puedo soportar sentir pena y ponerme a pensar millones de soluciones a sus problemas porque al fin y al cabo los problemas se inventaron para joder, y van a seguir haciéndolo siempre. Odio arrepentirme, porque lo hecho hecho está y no hay vuelta de hoja, no podemos volver atrás en el tiempo y desearlo sólo nos hace sufrir. Odio sentir remordimientos, porque significa que podría mejorar mi comportamiento y al fin y al cabo lo que hago lo hago porque yo lo elijo no por casualidad, y odio saber que estoy equivocada. Odio sentir añoranza y envidia de algo que nunca me sucedió y que por supuesto es imposible que ahora suceda. Odio sentir impotencia, por no poder conseguir lo que tanto deseo, o quizá no lo desée tanto, pero ya se sabe que culo veo culo quiero. Pero sobre todo odio haber sido capaz de caer otra vez. Caer otra vez en ti, aunque la persona en realidad no importa, porque la historia siempre es igual lo único que cambia son los detalles. Odio sentir esto porque no quiero sentirlo. Porque está más que claro que mi momento ya pasó y esta vez no supe disfrutarlo. Odio sentirme tan confundida por no poder luchar contra ello, por considerarte más que a nadie, por no saber como actuar ni pensar, por no saber que es lo que tú piensas.
Odio todo esto. Pero al mismo tiempo no podría vivir sin ello. Es cierto que me duele ver como mis amigos se van, pero eso hace que me de cuenta de como son las personas y así poderlas elegir mejor la próxima vez para que pueda ser para siempre. Me siento mal al pensar lo desigual que es el mundo, la cantidad de gente que lo pasa mal, pero si no nos preocupásemos por ellos lo pasarían aún peor y quizá sea mejor quedarse con que has aportado tu granito de arena. No soporto arrepentirme pero éso conlleva a que la próxima vezno cometeré el mismo error y así no haré el mismo daño a nadie ni a mí misma. El remordimiento es algo que no llevo demasiado bien. Es cómo tener un pepito grillo pero en versión exagerada. Pero si siento remordiemientos quizá eso haga que empiece a actuar bien y con éso dejar de hacer daño a quien se lo esté causando. Es horrible tener añoranza o envidia de algo que no te ha tocado a ti, pero consigue que te des cuenta de que las oportunidades pasan rápido y, o te lanzas a ellas o no vuelves a saber nada más de ellas. Está claro que odio sentir impotencia por no conseguir aquello que deseo, pero eso me hace luchar con uñas y dientes, me hace ilusionarme y me hace no bajar la guardia, y que mejor regalo hay que conseguir aquello que tanto deseabas después de tanto esfuerzo. Odio sentirme enamorada... pero acaso no es el sentiemiento más poderoso y bonito del mundo?
La verdad es que hay veces que los sentiemientos no traen más que problemas y qubraderos de cabeza. Hay veces que realmente se dedican a joder y a hacerte pasarlo mal. Pero cuando te das cuenta todo éso es lo que realmente te ha echo crecer, lo que te ha echo madurar y ser quien eres ahora. Porque también es verdad que los sentimientos nos han hecho ilusionarnos y ser todo lo feliz que se puede ser más de una vez. No hay que fijarse sólo en lo malo ni sólo en lo bueno. Hay que fijarse en todo a la vez y después decidir.
Al fin y al cabo los sentimientos son los que nos hacen sentirnos vivos!
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